• 50 malentendidos en la ciencia

    Autor/a:Brian Clegg

    168 páginas | Tapa blanda | Formato: 15 x 23 cm.
    Año de publicación: 2024

     

    ¿Los murciélagos son ciegos? ¿La sangre es roja porque tiene hierro? ¿Nada viaja más rápido que la luz? ¿Los humanos tienen cerebros excepcionalmente grandes? En este libro se analizan cincuenta creencias comunes sobre nuestro mundo que son engañosas o directamente falsas. Algunas provienen del folclore popular; por ejemplo, la creencia de que un rayo nunca cae dos veces en el mismo sitio, una idea tan extendida que se ha vuelto un modo de referirse a un evento que es improbable que se repita. Otras creencias, que por lo general abarcan fenómenos más modernos, provienen de fuentes que aparentan tener respaldo científico. 50 malentendidos en la ciencia, por el contrario, nos presenta conceptos equivocados cuya explicación verdadera nos trae sorpresa y deleite. Cada tema es una oportunidad fascinante para descubrir más sobre la ciencia y desafiar lo que se supone que es cierto. El objetivo de este libro es darles vida a las historias de estos mitos y brindar una explicación clara de la verdad que hay detrás de cada uno.

  • El signo de los tiempos

    164 páginas | Tapa blanda | Formato: 14 x 21 cm.
    Año de publicación: 2020

     

    En el hambre de la posguerra un grupo de personas consigue un animal para comer, pero nadie sabe cómo matarlo y qué hacer después. La gente dice que Osaka no tiene muchos árboles, pero Odasaku los ve, siente el viento que corre entre sus ramas. Lo imprevisible de las relaciones humanas, esos ligeros giros que las dibujan. La belleza de cada una de estas situaciones. La belleza inseparable de su otro lado, el triste. Las historias de Oda son de una tristeza tan profunda que no necesita ser dicha. Sus libros fueron prohibidos por el gobierno japonés de la ocupación, de la derrota y el reacomodamiento.
     

    Un Japón tradicionalmente no afecto a los cambios instantáneos sino a los procesos más parecidos a una decantación, ahora ocupado por los americanos triunfantes, su cultura, sus valores urgentes. Oda no tiene un rumbo y así deambula, encontrando, diría Cortázar, sin buscar. Buscando el suyo, Oda nos abre un camino. El del buraiha entregado, el del shin gesaku que no entrega sus banderas. Oda está en los márgenes del Japón de su tiempo, en el borde. Y los bordes son, también, parte de las cosas.

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