• Augusto Falconí: fotosociales. Retrato de Iquitos

    189 páginas | Tapa blanda | Formato: 20 x 31 cm.
    Año de publicación: 2018

     
    Este libro presenta una valiosa aproximación al archivo fotográfico de Augusto Falconí, cuyo trabajo constituye uno de los testimonios visuales más consistentes sobre la vida cotidiana, social y cultural de Iquitos durante las últimas décadas del siglo XX. A partir de una reflexión crítica sobre la fotografía como documento, memoria y construcción cultural, la publicación pone en relieve la urgencia de preservar archivos visuales en un contexto marcado por su constante pérdida y desvalorización. El volumen ha sido curado por Christian Bendayán, reconocido promotor de la cultura amazónica, quien articula una lectura situada del archivo desde dentro de la propia Amazonía. Este libro no solo rescata un acervo fundamental para la historia de la fotografía peruana, sino que ofrece una mirada íntima y crítica sobre una región frecuentemente narrada desde perspectivas externas, reafirmando el valor del archivo como herramienta de conocimiento, identidad y memoria cultural.

  • Río Mapacho. Desafíos, propuestas frente al cambio climático

    87 páginas | Tapa blanda | Formato: 17 x 24 cm.
    Año de publicación: 2020

     

    El cambio climático demuestra cada día más sus consecuencias en todo el mundo: para el ser humano, la biodiversidad y lo ecosistemas. En la parte alta de la cuenca del Vilcanota-Urubamba, la población no se rinde y lucha con creatividad y rigor contra los efectos negativos, garantizando su sobrevivencia en un entorno de ecosistemas preciosos y condiciones peculiares de bienestar. Un ejemplo a nivel local de adaptación y mitigación al cambio climático.

  • Un rumor entre los árboles. Poemas sobre naturaleza y pájaros

    92 páginas | Tapa blanda con solapas | Formato: 14 x 21 cm.
    Año de publicación: 2024

     

    En 1840, Emily Dickinson ingresó a la prestigiosa Academia de Amherst, sólo dos años después de que se aceptaran a mujeres. Allí, durante siete años estudió literatura, historia, religión, geografía, matemáticas, biología, griego y latín, y aprendió floricultura, horticultura y jardinería. En una clase de botánica, Emily quedó tan fascinada que empezó a elaborar su propio herbario, en el que acumuló cientos de plantas y flores prensadas, acompañadas de sus respectivos nombres en latín. Así nacerán los poemas contenidos en este volumen, en los que Dickinson se vincula, en su praxis cotidiana de la palabra, no sólo con una amplia variedad de especies vegetales, sino también con los pájaros, pues una importante fracción de su poesía, de una modernidad alejada de sus contemporáneos, está dedicada a la reflexión y contemplación de su entorno natural. «Si tengo la sensación física de que me levantan la tapa de los sesos, sé que eso es poesía», dirá Dickinson, afirmación que, sin duda alguna, define la experiencia que es su poesía. Estas páginas son destellos sutiles de una amante de la naturaleza, en comunicación con la tierra como alimento diario, su palabra llega hasta nosotros como flechas lanzadas hacia nuestro presente y futuro.

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