• El jigre y la tigrafa

    44 páginas | Tapa dura | Formato: 22.5 x 22.5 cm.
    Ilustrador: Percy Kiyabu
    Libro infantil más vendido de la Feria Internacional del Libro de Lima (FIL 2018)
    Año de publicación: 2018

     

    Todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos querido ser otro. Porque todos, en algún momento, nos hemos sentido distintos, fuera de lo “normal”. El jigre y la tigrafa es un divertido acertijo que juega con las ocurrencias de aquello que te habría gustado ser, cuando la incomodidad de sentirte distinto te aqueja. En esta historia, el jigre y la tigrafa lamentan su singularidad, pues quisieran ser animales comunes como el tigre o la jirafa. Sin embargo, un paseo por el bosque les ayudará a descubrir que, en realidad, la belleza no sigue normas ni radica en la pureza, sino que se nutre de la mezcla y la autenticidad.

     

    Este libro celebra la diversidad como valor que nos fortalece a nivel individual y nos enriquece a nivel colectivo. Un mensaje de absoluta pertinencia en nuestro país, que aún debe sumar esfuerzos por abrazar la pluralidad (racial, sexual, de pensamiento y elección) para convivir en armonía. Es, así, un paso adelante en el camino del reconocimiento y la inclusión, y en contra de cualquier tipo de intolerancia. Y en ese sentido, precisamente este cuento nació como una lectura de buenas noches que el autor creó para Alai, su pequeña, en su intento por cultivar en ella el amor propio y el respeto por los demás.

  • La indómita luz. Un retrato de Charly García

    432 páginas | Tapa blanda | Formato: 15 x 23 cm.
    Año de publicación: 2026

     

    ¿Cómo se escribe el retrato de alguien que no solo es una leyenda sino que parece haber asumido su vida como un banco de pruebas para explorar todas las posibilidades del vértigo? El músico argentino Charly García es sinónimo de precocidad, genio, talento y desmesura. Alguien capaz de componer la banda de sonido de varias generaciones y, al mismo tiempo, de embestir como un panzer contra sí mismo. Este hombre múltiple, que puede ser amable y arbitrario, elegante y desaforado, cariñoso o glacial, que compuso y cantó canciones que se convirtieron en himnos, que hizo que su salud se transformara en un asunto de interés público, que desafió a la fuerza de gravedad, que renació de periódicos incendios autoinfligidos –algunos de ellos muy literales–, encarna la historia de todo un país: el suyo.
     

    En este libro, el escritor y periodista argentino Pablo Plotkin enhebra la travesía vital de García –que mucha veces se torsiona hasta ser su reverso, una travesía tanática– con la de sus canciones y, a su vez, enlaza ambas cosas con la historia argentina contemporánea. Recogió durante años testimonios de quienes lo conocen y lo conocieron, acudió a fuentes bibliográficas, a artículos de prensa y, con un ojo quirúrgico y refinado, compuso una obra coral, impregnada de elegancia y sutileza que esculpe, y al mismo tiempo desarma, la vida de un mito.

     
    * La entrega del libro en preventa se realizarán a partir del 9 de noviembre.

  • La noche. Vivir sin testigo

    Traducción del francés
    128 páginas | Tapa blanda | Formato: 15 x 22 cm.
    Año de publicación: 2020

     

    La hipótesis que este libro no cesa de profundizar es que le damos nuestro consentimiento a la noche porque está desprovista de testigos designados. El bandido actúa en la oscuridad esperando que nadie pueda reconocerlo en el tribunal. El poeta busca en la noche una inocencia que no encuentra en el día. De una manera menos sublime, quien entra en la noche para no dormir escapa por un tiempo a los juicios del resto o al de su propia conciencia. Velan para ya no ser vigilados. El arte de vivir sin testigo también acarrea obligaciones: existe una ley de la noche, de aspecto menos jurídico que la ley del día, pero no por ello es menos exigente. Pensar la noche es pensar la manera en que la oscuridad cambia nuestra percepción, transforma nuestra relación con los otros o modifica nuestra experiencia del tiempo, pero siguiendo siempre las reglas que le son propias. Para el autor, es necesario privilegiar no la oposición binaria entre lo nocturno y lo diurno, sino las situaciones en las que entran en un prometedor conflicto. Sin eso, el día olvidaría que él es el día de la noche que lo precede: solo habría lugar para una pálida transparencia en la que todos están dispuestos a ser testigos.

Menú principal