• Ensayos cusqueños: política, sociedad y disidencia desde Túpac Amaru

    199 páginas | Tapa blanda | Formato: 17 x 24 cm.
    Año de publicación: 2024

     

    Los textos reunidos en este libro aparecieron originalmente entre 1995 y 2019. Su autor es un investigador que ha centrado buena parte de su labor en Cusco y, más específicamente, en el período que va de la rebelión de Túpac Amaru al gobierno de Agustín Gamarra en los albores del período republicano. Un tema central en estos ensayos es el papel que las poblaciones indígenas han jugado en nuestra historia. Además de iluminar el pasado, este libro echa luces sobre el Perú de hoy, cuya onda crisis social y política solo se resolverá si se gesta un nuevo pacto social y una nueva república con un marcado rostro indígena.

  • Juan Bautista Túpac Amaru Ñak’Ariran / Maqanakuy Watakuna Rikuq

    Ilustradora: Liz Clarke
    Idioma: quechua
    140 páginas | Tapa blanda con solapas | Formato: 16 x 24 cm.
    Año de publicación: 2024

     

    La rebelión de Túpac Amaru II (1780-1783) se inició como una revuelta local contra las autoridades coloniales y creció hasta convertirse en la mayor insurrección en la historia del Imperio español en América. José Gabriel Condorcanqui (Túpac Amaru II), Micaela Bastidas y otros líderes fueron ejecutados, pero Juan Bautista Túpac Amaru, el hermano menor de Condorcanqui, sobrevivió; aunque pagó un alto precio por su participación en el levantamiento. Luego de cuatro décadas en cárceles, calabozos y presidios en el Perú, España y el norte de África, fue liberado y trasladado a Argentina en 1822. Símbolo del efímero entusiasmo rioplatense por los Incas, escribió sus memorias en Buenos Aires acompañado por su amigo el fraile Marcos Durand Martel, pero murió sin cumplir su sueño de retornar al Perú. Ganador del premio PROSE para la mejor historia gráfica de no ficción, este libro, ahora traducido al quechua, cuenta la dramática odisea de Juan Bautista como rebelde, prisionero de España y testigo de la Era de las Revoluciones.

  • Juntando espigas en los campos de Buda

    238 páginas | Tapa blanda | Formato: 14 x 21 cm.
    Año de publicación: 2021

     

    Lafcadio Hearn (Léucade, 1850-Tokio, 1904) llegó a Japón en una época en la que Occidente sentía fascinación por aquellas lejanas regiones del mundo en donde la enciclopedia y el racionalismo aún no habían hecho mella; ese Japón de las tradiciones –como señala Sardegna en el estudio preliminar–, que recién comenzaba a industrializarse, en el que los periódicos occidentales competían por acercar a sus lectores las crónicas de sus corresponsales. Al igual que Richard Wilhelm en China y Walter Evans-Wentz en Tibet, Lafcadio Hearn se encontró con el budismo, ese universo espiritual expandido por todo el Oriente como un telón de fondo, que cambiaría el sentido y el rumbo de su vida.
     

    Su obra hubiera sido asimilada dentro de la vasta literatura de cronistas, a no ser porque, en esencia, no era la crónica lo que le interesaba sino ese misterio que subyace debajo de lo que nosotros, los occidentales, denominamos cultura. Esa habilidad de percibir lo no evidente –algo tan propio del pensamiento budista–, le permitió ver las manos y el alma del Lejano Oriente tal como, atinadamente, lo advierte el subtítulo de la obra.
     

    Juntando espigas en los campos de Buda reúne un conjunto de relatos en los que puede percibirse el amoroso proceso que llevó a Hearn a asumirse como japonés. Del mismo modo, puede intuirse en cada trazo el deseo de zanjar la distancia que separa la filosofía budista del pensamiento occidental, dura tarea para quien ha descubierto que “todo lo que hemos tomado como sustancia es solo sombra, lo físico es lo irreal y el hombre exterior es el fantasma”.

  • La canción del arrozal

    160 páginas | Tapa blanda | Formato: 14 x 21 cm.
    Año de publicación: 2019

     

    En un breve relato incluido en La muralla china, Kafka notó que, a riesgo de desmoronarse, el deseo de dejar pasar a través puede transformar a un hombre en puente. Hijo de madre griega y padre irlandés, Lafcadio Hearn abrazó Japón quizá para transformarse en eso mismo. Prueba de ello es La canción del arrozal, una delicada serie de observaciones minúsculas que procuran no solo poner al mágico mundo del Japón tradicional ante la mirada occidental sino también “abrir oídos”.
     

    Acaso el tratado De Anima, de Aristóteles, sea uno de los cimientos teórico-filosóficos sobre los que comenzó a edificarse la primacía óptica-háptica de nuestra sensibilidad occidental. Allí se establece una jerarquía entre los cinco sentidos en la que el tacto (que garantiza la vida animal) y la vista (perfecta en el hombre) asumen una posición central. ¿Cómo suponer una orientación estética similar para ese Japón amante de las sombras tan añorado, por ejemplo, por Tanizaki? [“A la luz del día, qué poco interesante eres, rana”].
     

    Debemos al occidental más crítico de Occidente, Friedrich Nietzsche, un primer llamado de atención respecto de esta tiranía óptica-háptica; que se conjuga de mil maravillas en la Era Digital. No solo rescató la importancia del olfato sino, además, como hace Hearn registrando voces cantantes, el sentido de la audición. Por boca de su profeta Zaratustra (aunque bien podría haber salido de la de la rana kajika o la cigarra higurashi), Nietzsche hizo una advertencia que vale para futuros lectores de este libro lleno de pequeñas melodías: “Cantaré mi canción… y a quien todavía tenga oídos para oír cosas inauditas, a ese voy a abrumarle el corazón con mi felicidad”.

  • Memorias 1873-1968

    Autor/a:Alice Guy

    Traducción Pablo Fante. Prólogo de Tiziana Panizza
    300 páginas | Tapa blanda con solapas | Formato: 14 x 21.5 cm.
    Año de publicación: 2021

     

    En marzo de 1895, una tela blanca se extiende sobre uno de los muros de la Sociedad de Estímulo de la Industria Nacional en París. La sala está a oscuras y el público expectante. En el extremo opuesto de esa pantalla improvisada, alguien manipula un artefacto similar a una linterna mágica. Aparece la fábrica Lumière en Lyon Monplaisir y la imagen cobra movimiento: las puertas se abren, decenas de obreros salen caminando, riendo, gesticulando. Es la primera proyección del cinematógrafo y, entre el reducido grupo de asistentes, se encuentra Alice Guy, el eslabón perdido de los orígenes del cine. Al año siguiente dirige la primera película de ficción en la historia, y pronto asume desafíos inéditos de producción, puesta en escena y efectos especiales. Fue la primera mujer a la cabeza de un estudio cinematográfico y la única cineasta conocida públicamente hasta 1906. Filmó cerca de mil películas durante veintiséis años de trayectoria en la naciente industria, pero no fue inscrita en la historia del cine. Muchas de sus realizaciones se extraviaron y gran parte de su producción fue atribuida a sus colegas. Estas «Memorias», prologadas por la cineasta Tiziana Panizza, comienzan con un viaje en barco desde Francia hacia Valparaíso, donde Alice Guy creció rodeada de las lecturas que ofrecían las librerías de su padre. Un recorrido en primera persona por los inicios del cine, una lectura imprescindible hasta ahora inédita en nuestro idioma.

    Memorias 1873-1968

    Autor/a:Alice Guy
    S/ 65.00

Menú principal