• ¿Editores? Me friegan los editores

    113 páginas | Tapa blanda | Formato: 13 x 20 cm.
    Año de publicación: 2024

     

    En sus intentos por publicar, Leonardo Herrera nos revela, de primera mano, los sinsabores de un sistema editorial casi kafkiano, el cual posterga indefinidamente su ingreso al selecto grupo de los autores de relativo prestigio, aquellos que no aspiran a vivir de la literatura sino, con razonable modestia, a ver sus obras exhibidas en librerías respetables o a tener ediciones que no se deshojen luego de una primera lectura. En este ir y venir por desventuras y breves esplendores, Leonardo Herrera se va encontrando con editores escurridizos, auditorios vacíos y amores que regresan para apuntalar su vocación literaria. La prosa elocuente, directa y siempre divertida de Lorenzo Helguero nos permite advertir la contenida odisea que significa la aparición de cada libro y cómo cada publicación es un desafío que pone a prueba el amor de los escritores por la literatura.

  • Bodas de plata

    90 páginas | Tapa blanda con solapas | Formato: 14 x 20.5 cm.

     

    Los adolescentes crecen, pero el pasado no se marcha nunca. Las experiencias que los marcaron permanecen intactas y parecen seguir ocurriendo tiempo después. Esta cruel y divertida novela nos acerca al recuerdo violento de unos muchachos para percibir así cuánto porcentaje de odio enturbia sus actuales vidas. Bajo una máscara de humor, Bodas de plata describe la ferocidad que uno padece o ejerce sobre el otro durante los años de formación, y consigue, mediante la sencillez y la sugerencia, un retrato fiel de la barbarie cotidiana.

  • Justicia acústica. Escucha, peformatividad y trabajo de reorientación

    322 páginas | Tapa blanda | Formato: 15 x 22 cm.
    Año de publicación: 2020

     

    Es indudable que la escucha es medular en la vida cívica, por cuanto lo que se pone en juego en la acústica son las formas de poder. En atención a las maneras de escuchar, participación de la vida en común para centrarse en cómo lo que compone, Brandon LaBelle examina las dinámicas de la sonoridad es un medio dinámico que fomenta el potencial crítico y creativo de los individuos a la hora de reconfigurar la praxis social: capacidad de respuesta, resistencia, comprensión, disputa y reorientación, son claves en las luchas por el derecho a hablar y ser escuchado. Ahondar en el reconocimiento como forma neurálgica de participación implica ampliar las normas de lo acústico, que tocan directamente las cuestiones de lugar y desplazamiento, fronteras y comunidad, y que terminan por definir las capacidades del escuchar en tanto «ecologías poéticas de resonancia». Así, Justicia acústica indaga entre las prácticas sociales, el arte sonoro, la performatividad y las poéticas de la voz en el marco de la comunidad, con el objetivo de apuntar estrategias de rechazo y reparación, por medio de su agencia sónica.

  • Mi culo es mío. Mujeres que bailan como se les canta

    160 páginas | Tapa blanda | Formato: 15 x 23 cm.
    Año de publicación: 2024

     

    Si históricamente en los bailes populares censurados las protagonistas eran las caderas, más recientemente el foco de interés se fue desplazando al movimiento y sacudimiento glúteo. Y el trasero, la cola, el culo –las partes bajas del cuerpo en el léxico bajtiniano de lo popular– se fue imponiendo como un signo cultural y político en disputa, atravesado por miradas, debates y experiencias. Modos de bailar de alta densidad erótica como el perreo y el twerking y músicas como la cumbia, el reggaetón, el trap o el electro pop son vistas por muchos como sexistas y degradantes para las mujeres. Sin embargo, en estos años también ganaron visibilidad y aceptación otras miradas impulsadas por artistas que reivindican estas prácticas como formas de reapropiación del goce y la autonomía de los cuerpos. El baile fue tomado por los discursos feministas como un recurso para reivindicar la soberanía sexual, generando un acercamiento novedoso entre las reivindicaciones políticas de género y la exhibición erótica de las mujeres en el ámbito musical.
     

    Este libro propone un recorrido por las músicas panlatinas de origen popular y ascenso masivo y su sincronización con el movimiento Ni Una Menos y las luchas por los derechos de género, desde una perspectiva de crítica cultural feminista. “Mi culo es mío” parafrasea la consigna de los años sesenta Mi cuerpo es mío, que en la lucha contra la violencia machistay por el derecho al aborto legal cobró vigencia nuevamente, resituando discusiones y posiciones del feminismo respecto a la libertad sexual pública expresada en y con la música.

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