• … A la sombra de un girasol

    Autor/a:José Tola

    68 páginas | Tapa blanda | Formato: 14 x 20 cm.
    Año de publicación: 2026

     

    Esta edición recupera una faceta poco conocida —y hasta ahora prácticamente inaccesible— de la obra del pintor José Tola. Escritos en su juventud, estos poemas dialogan de manera temprana con las obsesiones formales, éticas y simbólicas que luego atravesarían su producción plástica, permitiendo leer el libro como un laboratorio inicial de su sensibilidad artística. Su publicación no solo amplía el registro de Tola más allá de la pintura, sino que restituye un momento clave de formación, cuando la palabra poética ensaya ya una mirada radical sobre la infancia, la violencia y la soledad. En ese sentido, este libro funciona como hallazgo, al tiempo que como una pieza necesaria para comprender en perspectiva la trayectoria de una de las figuras centrales del arte peruano contemporáneo.

  • Cuentos para cerebros detenidos

    216 páginas | Tapa blanda | Formato: 14 x 21.5 cm.
    Año de publicación: 2023

     

    El surrealismo, lo extraño, la ciencia ficción y el absurdo vuelven del espacio de las ensoñaciones para dialogar nuevamente con el cansancio de la humanidad. Este libro reúne microrrelatos y parábolas surrealistas que se construyen desde la incertidumbre fantástica que huye del mundo racional, las artes y de la vida misma.
     

    A casi cincuenta años de su publicación, los «Cuentos para cerebros detenidos» de Raquel siguen cuestionando los engranajes lógicos e intuitivos de Occidente. Cada uno, pese a su corta extensión, invita a reemplazar la prisa por la calma, la normalidad por el juego siniestro, y aspira a abandonar el apremio frente a la necesidad humana por tener una existencia más allá del oficio, las deudas y las obligaciones de la casa.

  • La noche. Vivir sin testigo

    Traducción del francés
    128 páginas | Tapa blanda | Formato: 15 x 22 cm.
    Año de publicación: 2020

     

    La hipótesis que este libro no cesa de profundizar es que le damos nuestro consentimiento a la noche porque está desprovista de testigos designados. El bandido actúa en la oscuridad esperando que nadie pueda reconocerlo en el tribunal. El poeta busca en la noche una inocencia que no encuentra en el día. De una manera menos sublime, quien entra en la noche para no dormir escapa por un tiempo a los juicios del resto o al de su propia conciencia. Velan para ya no ser vigilados. El arte de vivir sin testigo también acarrea obligaciones: existe una ley de la noche, de aspecto menos jurídico que la ley del día, pero no por ello es menos exigente. Pensar la noche es pensar la manera en que la oscuridad cambia nuestra percepción, transforma nuestra relación con los otros o modifica nuestra experiencia del tiempo, pero siguiendo siempre las reglas que le son propias. Para el autor, es necesario privilegiar no la oposición binaria entre lo nocturno y lo diurno, sino las situaciones en las que entran en un prometedor conflicto. Sin eso, el día olvidaría que él es el día de la noche que lo precede: solo habría lugar para una pálida transparencia en la que todos están dispuestos a ser testigos.

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