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1945: Jorge Eduardo Eielson, vida y canción en Lima
219 páginas | Tapa blanda con solapas | Formato: 14 x 20.5 cm.
Año de publicación: 2015En 1945, Jorge Eduardo Eielson se apoderó de la literatura peruana: publicó el fulguroso Reinos, con el que obtuvo el Premio Nacional de Poesía, y se convirtió en un beligerante articulista del diario La Prensa, de Lima. Con apenas una veintena de años encima, y a medio lustro de haber salido del colegio, se había convertido en una figura relevante del circuito literario local. En 1945: Jorge Eduardo Eielson, vida y canción en Lima, Paulo César Peña narra y analiza algunos de los principales episodios de este periplo seguido por el joven Eielson, no solo para descubrir los mecanismos que hicieron posible su rápido ascenso, sino también para hurgar en la tormentosa relación que el poeta mantuvo con su ciudad de origen mientras vivió en ella, antes de irse a Europa —específicamente a París— en 1948. Escapando del registro meramente académico y reuniendo crónica, ensayo y poesía, este libro se trata de un mapa, no de la Lima de Eielson, sino del Eielson que vivió en Lima. Un mapa en el que extraviarse también es un modo de llegar a él.
S/ 39.00 -
El signo de los tiempos
164 páginas | Tapa blanda | Formato: 14 x 21 cm.
Año de publicación: 2020En el hambre de la posguerra un grupo de personas consigue un animal para comer, pero nadie sabe cómo matarlo y qué hacer después. La gente dice que Osaka no tiene muchos árboles, pero Odasaku los ve, siente el viento que corre entre sus ramas. Lo imprevisible de las relaciones humanas, esos ligeros giros que las dibujan. La belleza de cada una de estas situaciones. La belleza inseparable de su otro lado, el triste. Las historias de Oda son de una tristeza tan profunda que no necesita ser dicha. Sus libros fueron prohibidos por el gobierno japonés de la ocupación, de la derrota y el reacomodamiento.
Un Japón tradicionalmente no afecto a los cambios instantáneos sino a los procesos más parecidos a una decantación, ahora ocupado por los americanos triunfantes, su cultura, sus valores urgentes. Oda no tiene un rumbo y así deambula, encontrando, diría Cortázar, sin buscar. Buscando el suyo, Oda nos abre un camino. El del buraiha entregado, el del shin gesaku que no entrega sus banderas. Oda está en los márgenes del Japón de su tiempo, en el borde. Y los bordes son, también, parte de las cosas.
S/ 85.00El signo de los tiempos
S/ 85.00
