• Cuatro páginas en blanco

    137 páginas | Tapa blanda con solapas | Formato: 14 x 20.5 cm.

    Incomprendido en su tiempo, Federico Alzubide fue un escritor que, sin haber colocado palabra alguna sobre el papel (y de ahí el título de este libro), movió los cimientos de la crítica. ¿Era un verdadero vanguardista o alguien que se burlaba de sus lectores? Cuatro páginas en blanco, de Lucho Zúñiga, es un notable artefacto estético porque combina el ensayo, la entrevista y el microrrelato para afianzar su carácter metaliterario. Pero es, ante todo, un texto arriesgado y que no debe pasar desapercibido.

  • La ópera japonesa de los tres centavos

    192 páginas | Tapa blanda | Formato: 18 x 19 cm.
    Año de publicación: 2024

     

    Decía Oscar Wilde que era un fastidio formar parte de la sociedad, pero que estar excluido de ella era una tragedia. De lo trágico de los excluidos se vale Rintarō Takeda para contar sus historias. Nos hace oler vísceras humanas, nos arrastra en la decadencia de los marginados. Quedamos, como ellos, perplejos hacia lo inevitable. “Gran infortunio”, el primer cuento, nos estanca en el abandono y la falta de voluntad. En “El Primer Día del Gallo”, hallamos a las acompañantes del Tamura que sirven sake y compiten mientras cargan sobre sus espaldas una realidad que no pueden cambiar. Llegamos luego hasta “Kamagasaki” en donde nos perdemos como los extranjeros sin guía se pierden dentro de sus profundidades. Reaparecemos en un edificio de mala muerte, espiando las habitaciones y las vidas de sus residentes en La ópera japonesa de los tres centavos, que da nombre al libro.
     

    Rintarō parece desafiar con las formas narrativas y sus saltos. Dice, cuenta, narra en tiempos y vistas diferentes. Juega con nosotros, los lectores, que nos entregamos gustosos, y nos envuelve en sus caprichos, pero no juega con sus personajes, vive en ellos.

  • Una rueda dentro de una rueda. Cómo aprendí a andar en bicicleta

    78 páginas | Tapa blanda con solapas | Formato: 14 x 21 cm.
    Año de publicación: 2024

     

    El siglo XIX se despedía con aires de cambio. Expresiones como «igualdad», «libertad», «sufragio femenino», sonaban en las reuniones y en las calles de las grandes ciudades. Pronto, la bicicleta se integró en la revolución feminista y a las campañas de las sufragistas. «Pedalear por el sufragio», se convirtió en una proclama clave que se extendió como la pólvora. Así, el ciclismo pasó de ser una actividad recreativa, a tomar un significado reivindicativo contra las ataduras de la época victoriana. Sinónimo de liberación y de igualdad.
     
    Publicado por primera vez en 1895, Una rueda dentro de una rueda. Cómo aprendí a andar en bicicleta se transformó en todo un clásico. Un fascinante testimonio de la expansión de la bicicleta en el cambio de siglo, y de la libertad que este medio de trasporte ofrecía a las mujeres de entonces. Es también la crónica de una mujer singular: activista por reformas sociales contra el alcoholismo y el sufragio femenino –que afirmaba que las mujeres “deberían poder votar, especialmente si el marido estaba ebrio”–, que aprendió a andar en bicicleta a los 53 años de edad, motivando a las mujeres a superar las limitaciones de su época, y a involucrarse con prácticas que desafiaran su impuesto rol en la sociedad de finales del siglo XIX.

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